Nace en Barcelona en 1917, con un año de edad se traslada a Tanger donde vive hasta los trece años. En 1936 durante la Guerra Civil, es reclutado por el ejército republicano. Más tarde se pasa al ejército nacional.
Se traslada a Madrid donde estudió Ciencias Económicas, finalizando en 1947 con Premio Extraordinario.
Comienza a trabajar en el Banco Exterior de España y también imparte clases en la Universidad, en 1955 es nombrado Catedrática por la Universidad Complutense de Madrid en Estructura Económica, cargo que ostenta hasta 1969.
Pasa algunos años dando clases en las Universidades de Salford y Liverpool, y más tarde regresa a España donde comenzará a trabajar en el Ministerio de Hacienda y posteriormente de nuevo en el Banco Exterior de España.
En 1990 es nombrado miembro de La Real Academia de la Lengua Española.
Sus obras: Su primera novela lleva por título La Estatua de Adolfo Espejo, la escribió en 1939, pero no fue publicada hasta 1994. En 1947 escribió La Sombra de los Días, que también fue publicada en 1994.
En 1952 publica El congreso de Estocolmo. En 1961 El río que nos lleva. 1970 El caballo desnudo. 1981 La sonrisa Etrusca. 1990 La vieja sirena. 1993 Real Sitio. 2000 El amante lesbiano. 2006 La senda del Drago.
La sonrisa etrusca
Jose Luis Sampedro

Un viejo campesino de la región de Calabria, al sur de Italia, llega a casa de sus hijos que viven en Milán para hacerse una revisión médica. El anciano no se encuentra a gusto en la ciudad, echa de menos su pueblo, la vida apacible del campo, pero en casa de sus hijos va a descubrir algo que ya no esperaba a su edad, el afecto de una criatura en la que va a volcar todo su amor, su nieto.
El niño de apenas un año se llama Bruno. Este nombre le encanta al abuelo pues es como le llamaban a el sus camaradas partisanos.
Entre abuelo y nieto se creará una relación muy especial, no podrán estar el uno sin el otro.
También el viejo vivirá su última pasión pues conocerá a una viuda que le hará recuperar la ilusión en la etapa final de su vida.
Me ha gustado mucho esta novela, en mi opinión es la mejor obra de J.L Sampedro. El abuelo convierte al nieto en el centro de su vida, adora al niño y el niño adora al viejo.
La historia es sumamente tierna, pero en ningún momento resulta ñoña.
Me gustan los pequeños toques de humor, el abuelo tiene unos puntos buenísimos, no hay que olvidar que es un campesino que va a una gran ciudad y sus observaciones son sarcásticas y divertidas.
También nos hace ver una realidad de la vida, la soledad que padecen muchas personas mayores y a veces la falta de afecto.
En resumen la novela emociona. Os la recomiendo.