El martes, 7 de agosto de 1888, el cuerpo de Martha Tabram, una mujer de 39 años, aparecía sin vida en el rellano de los George Yard Buildings con 39 puñaladas. El asesino utilizó para su propósito un cortaplumas o una navaja pequeña según la policía. Tres semanas después, 31 de agosto de 1888, el cuerpo de Mary Ann Nichols, de 43 años, fue hayado en la acera de Buck`s Row, en el mismo barrio de Whitechapel donde se cometió el anterior asesinato. El 30 de septiembre se encontraron otros dos cuerpos. Y pasado algo más de un mes, el 9 de noviembre de 1888, cerca de las once de la noche la policía encuentre en la cama lo que parecen ser restos del cuerpo de Mary Nelly.
Estos sucesos conmocionaron a la tranquila sociedad Londinense. En los últimos tres meses habían hayado a cinco mujeres asesinadas y todas llevaban el mismo sello. Poco tiempo después, empezaron a llegar numerosas cartas a distintos puntos de la ciudad, a los lugares clave donde el asesino quería darse a conocer: escritas con caligrafía precisa, el asesino había utilizado tinta, sangre y clara de huevo para escribirlas y las firmaba con un seudónimo con el que pasaría a la historia: Jack el Destripador.
Ahora se publican una amplia selección de aquellas cartas, nunca editadas, que escribió el asesino más famoso de todos los tiempos. La investigación está firmada por Javier Terrisse y Gonzalo Torne, expertos en la figura de Jack el Destripador. Se han recopilado más de veinte cartas relacionadas con el famoso caso y reconstruye los tenebrosos paisajes del Londres del siglo XIX, donde el asesino ambientó sus macabros crímenes. Fueron más de cien, escritas en aquel trágico otoño de 1888. Varios fueron los destinatarios y más aún los lugares desde los que se remitíó la correspondencia.
Referido: Yoescribo.com