Esta novela nos introduce en el esplendor y la decadencia del Imperio Turco.
Viajamos hasta el siglo XVI, el sultán desea inmortalizar su figura en un lienzo, pero la ley islámica lo prohíbe. La tentación del sultán vence y cuatro artistas trabajan en secreto, elaborando un libro lleno de imágenes nunca antes pintadas; hasta que uno de los artistas desaparece.
Ésta es una historia diferente, ambientada en el Imperio Turco del siglo XVI, tiene un protagonista original : el arte.
Me parece que el autor ha hecho un gran trabajo de investigación pues la época en la que se desarrolla la novela es bastante complicada y desconocida.
En general me ha gustado aunque a veces resulta complicado identificar a todos los personajes. Está muy bien narrada, te va gustando más según se avanza en su lectura y tiene un buen final.